/uploads/6RrGMVT2hemFaSoRn0cdK3k4cdXYWXbmz6t0L1CM.jpeg)
Casa Evidencias Podcast
Prédicas, enseñanzas, y audios de la iglesia Casa Evidencias.
Episodes
Reading the feed…
/uploads/6RrGMVT2hemFaSoRn0cdK3k4cdXYWXbmz6t0L1CM.jpeg)
Prédicas, enseñanzas, y audios de la iglesia Casa Evidencias.
Reading the feed…
Las temporadas de desierto — de pérdida, silencio y desolación — no son el fin. Dios las usa para fortalecernos, transformarnos y revelarnos su propósito. Como con Moisés, Elías, Juan y Jesús: lo que parece un desierto es, en realidad, el lugar donde Dios nos prepara.
Esta enseñanza desafía a nuestra comunidad a pasar de ser cristianos (quienes creen) a ser aprendices de Jesús (quienes viven como Él). Usando 1 Corintios 9:24–27, Pablo llama a cada creyente a entrenarse con disciplina — como un atleta de élite — adoptando un estilo de vida intencional que incluye tanto lo que dejas de hacer como lo que agregas. La clave no es escuchar más prédicas, sino adoptar el camino de Jesús a través de una Regla de Vida: estar con Jesús, convertirse como Él, y hacer lo que Él hizo. Casa Evidencias es llamada a pasar de ser una iglesia de «tabla de surf» (superficial, v
La santidad no es religiosidad ni prohibición — es el camino para reconocer y acercarnos genuinamente a Dios. Sin ella, no podemos orar, leer la Biblia ni adorar con libertad. Solo es posible a través del poder de la sangre de Jesús y una vida entregada a Dios como sacrificio vivo.
Ve más profundo en tu relación con Jesús, tu llamado, y compartiendo el evangelio.
Dios quieres usar tu historia Conoce tu historia Acepta tu historia Redime tu historia Comparte tu historia
Jueces 6:1-12
¿Alguna vez has sentido que todo en tu vida se está derrumbando? ¿Que Dios parece silencioso justo cuando más lo necesitas? En esta enseñanza exploramos algo que nadie quiere pedir, pero todos necesitan: el quebrantamiento.* En esta enseñanzas descubrimos por qué Dios usa el dolor, la pérdida y la humillación como sus herramientas favoritas de formación. Lejos de ser un castigo, el quebrantamiento es la obra más segura para mantenernos cerca del corazón de Jesús. A través de las vidas de Abraham, Nabucodonosor, el Rey David y Jesús mismo, vemos tres tipos de quebrantamiento que Dios usa en los
¿Hay vacaciones espirituales? En esta enseñanza exploramos la historia del pueblo de Israel, que salió físicamente de Egipto pero nunca lo abandonó en su mente y corazón. A través de Éxodo 14, 16 y 34, descubrimos que Dios nos llama a una dependencia total en Él — no en nuestras fuerzas, nuestro trabajo, ni en lo que esta tierra nos ofrece. El verano no es una temporada para pausar nuestra vida con Dios; es una invitación a practicar Su cultura: descanso real, dependencia diaria, y pasar la fe a la próxima generación. No regreses a Egipto.
Sabemos que deberíamos amar a nuestros vecinos. Pero casi ninguno lo hace. ¿Por qué? Hay tres barreras: el tiempo — la vida moderna fue diseñada para el aislamiento; el miedo — a lo incómodo, al rechazo, a comprometerse; y el bypass espiritual — usar el servicio global como sustituto del amor local. Ninguna de ellas es falta de amor. Son patrones culturales que hemos normalizado. Y el antídoto no es un programa nuevo — es intencionalidad. Un paso pequeño. Y luego otra vez.
Seguimos aprendiendo sobre lo que significa ser una comunidad que se convierte en el Arte del Buen Samaritano.
Hay una dimensión de ser un buen vecino que va mucho más allá de la misión — y es quizás la más poderosa: nos forma espiritualmente. Cuando nos relacionamos con personas que no elegimos — el vecino con el perro que ladra, la familia con costumbres distintas, el anciano que necesita ayuda — somos forzados a practicar el amor de una manera que no podemos controlar. Sin agenda. Sin esperar nada a cambio. Porque el discipulado no es solo acumular conocimiento. Es transformación de carácter a través de la práctica. Y pocas prácticas son tan cotidianas y tan exigentes como la de ser un buen vecino.
Hay 3 áreas donde el ser humano más profundamente ha desobedecido y se ha degradado. 3 áreas donde el desorden y el dolor se hacen más evidentes. Pero también son las mismas 3 áreas que Jesús conquistó y venció por nosotros.
La fe no es una creencia ciega — es confianza en alguien. Las Escrituras son el registro de un Dios que ha cumplido su palabra generación tras generación, y que hoy nos invita a confiar en Él. Cuanto más confiamos en quien las escribió, más experimentamos lo que prometen.
La felicidad que el Salmo 1 describe — *'ešer* — no depende de las circunstancias. Es un florecimiento profundo y arraigado que nace de dónde fijas tu mirada y a quién le prestas tu oído. Nos convertimos en lo que pensamos, y lo que meditamos nos moldea desde adentro hacia afuera. La clave está en *hagah* — ese murmullo bajo y repetitivo, como el arrullo de una paloma o el gruñido de un oso sobre su presa. No es el devocional rápido de cinco minutos; es rumiar, saborear, volver a las mismas palabras mientras caminas y descansas. El que medita en la Palabra la disfruta, y el que la disfruta vue
En este episodio vamos un poco más profundo en COMO podemos y COMO es que se puede escuchar al Espíritu Santo cuando leemos Las Escrituras.
El Espíritu Santo no es solo una figura histórica que inspiró a los profetas y apóstoles. Es el mismo que hoy habita en cada creyente — como maestro, como guía, como consolador. Él trae orden donde hay confusión, sabiduría donde hay ignorancia, y comprensión donde hay oscuridad. Acercarse a las Escrituras es acercarse a Él.
En este episodio vamos a estar hablando sobre COMO podemos escuchar a Jesús por medio de las Escrituras. Podemos podemos crecer de forma personal en nuestra relación con Jesús, y no depender de otros.
En este camino debemos tener claro el propósito: Dios inspiró su Palabra para que el ser humano lo reconociera y volviera a Él. Y esto sucede por medio de sus historias: las de los profetas, los patriarcas como Moises y Abraham, los salmistas y los apóstoles. De principio a fin, todas apuntan a Jesús, el Cristo prometido. Por eso Jesús dijo: ELLAS HABLAN DE MI.
En este episodio de Cafecito Entre Domingos entramos de lleno a algo que muchos nos hemos preguntado: ¿cómo se lee bien la Biblia? Porque no se trata solo de abrirla y leer — hay maneras de acercarse a las Escrituras que cambian todo. En esta conversación compartimos algunos paradigmas clave que nos ayudan a leer la Biblia de la forma correcta: entenderla mejor, conectar con ella de manera más profunda y descubrir lo que realmente nos quiere decir. Si alguna vez has sentido que la Biblia es confusa, aburrida o difícil de entender, este episodio es para ti.
Lo que creemos acerca de la Biblia tiene implicaciones de suma importancia porque determina la forma en que interactuamos con el texto. Muchas personas ven la Biblia como un libro de reglas, un manual de auto-ayuda, o una colección de historias desconectadas. Pero la verdad es mucho más hermosa: **la Biblia es una historia unificada que nos guía a Jesús.** Desde Génesis hasta Apocalipsis, cada página apunta hacia Él. Cada promesa, cada profecía, cada historia—todo cobra sentido cuando vemos a Jesús en el centro.
En este primer episodio de esta nueva temporada de cafecito entre domingos hablamos sobre las maneras más comunes pero incorrectas en las que vemos las escrituras.
Esta enseñanza aborda el peligro de la ignorancia bíblica y la inestabilidad espiritual, usando la historia de Nicodemo en Juan 3 como modelo de cómo superar la ignorancia. El mensaje central: antes de conocer lo falso, debemos conocer lo verdadero. Una correcta teología genera un correcto estilo de vida y nos equipa para responder a las preguntas de quienes nos rodean.
Esta enseñanza explora cómo el orgullo y la dureza del corazón pueden distorsionar nuestra comprensión de las Escrituras, similar a lo que sucedió en la Torre de Babel cuando la soberbia trajo confusión. El mensaje central es que solo un encuentro real con las Escrituras y un corazón contrito nos revelará el verdadero estado de nuestro corazón.
El evangelio va en contra de lo que el mundo enseña y esto crea conflicto. No ataca a las personas, sino a las formas incorrectas de vivir. Por eso, el Reino de Dios requiere valentía y esfuerzo, y nos invita a luchar por él con determinación.
Jesús nos llamó a salva a los perdidios.